domingo, 4 de octubre de 2015

Presagio celestial

Mas vale diablo conocido que por conocer,
dijo dios viendo a la bestia saltar la cerca,
cogiendo un rayo en su mano, aguardaba paciente,
en la puerta,
de un salto en la ventana irrumpió el azufre en carne y papel,
el omnisciente sabia que ya nada podía hacer.

"¿otra vez en el cielo?" dijo el blanco señor,
mas no tengo a quien acudir, contestó  el vetusto ángel,
mientras el abrigo se sacaba,
"y deja ya ese rayo que a alguien puedes cortar",
dándole la mano, dios sintió de nuevo ese ardor,
que los padres sienten al ver que el hijo único se marchaba.

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