Mira tú, que costumbre tan rara,
la de respirar todo el día,
la de despertar si te fuiste a dormir,
la de morir si no comes.
Que extraño acontecer,
mover los pies intercalados para avanzar,
abrir la boca para hablar,
separar los parpados para ver.
Que paradoja la de estar presente,
si para dormir tienes que cerrar los ojos,
si para amar tienes que saber sufrir,
porque no, si no lo sabes, pobre muchacho la que te espera.
Si quisieras estar quieto pero llegar a otro lugar,
si desearas oler la luna con los pulmones tensos,
si pudieras decir te amo con los labios tiesos,
si creyeras que se puede amar con el corazón entero,
y no trizado, porque eso duele, pero si no, no vale.
A medio camino entre la verguenza de mostrar y el miedo de olvidar lo que escribo
domingo, 4 de octubre de 2015
Serio
Ya no me veras sonreír,
mundo de hipocresía y reflejos,
no me veras las margaritas salir,
no es tiempo de cosecha en este azulejo.
Tendré la mirada marchita,
y las cejas en descanso,
los labios en mutis,
y la piel a mi carne cocida.
Nada sale de este exoesqueleto,
no era vida, sino una exuvia,
ni el musgo anida los rincones,
el vació del espacio está mas lleno.
Lo que grita es la impaciencia,
lo que grita es el silencio,
lo que grita es la distancia,
pero grita, que es mejor que el desierto.
No pretendo que me escuches,
ni que mis palabras rocen tu piel,
que te despiertas con mi recuerdo,
ni siquiera que sonrías en mi presencia.
Que no te puedo pedir nada,
ni me corresponde ni te presiono,
esta es mi propia estrategia,
tu solo aguarda mi retorno.
Pero no esperes, de esperar,
sigue viviendo como quieras,
que llegaré cuando ni lo pienses,
como un huracán en remojo.
Me veras sonriente,
porque ya viví el duelo,
ahora soy un hombre nuevo,
consciente y sin freno.
Limerente
Me encuentro limerente,
no como estallido,
menos como flechazo,
lisa y llanamente en limerencia.
Es que es tan re difícil,
mirar para el costado,
cuando hasta tu reflejo,
se me hace permanente.
Se me complica la vida,
y me tirita el esqueleto,
con solo sentir tu aroma,
de pura magia, ya que estás ausente.
No me siento a pensarte,
mis pulsaciones son asincopes,
me basta con no rendirme,
y fraguar la calma en mi mente.
Tal vez vuelvas,
tal vez volvamos,
tal vez esto muera,
pero aún no ha muerto,
si tengo frió, me caliento,
si tengo hambre, que no lo tengo!
me acuesto y pienso.
y para mañana ya me he comido otra ración de esperanza,
infinita y engañosa, pero el aire la provoca.
Descuida, que ni yo ni mi sombra,
pretendemos escudarnos en la derrota,
no nos marchitamos, cada dia nacemos,
el encuentro será, y si no,
se seguirá construyendo,
déjame el futuro a mi,
que ya el pasado cayó sobre tu espalda.
No es
Lo que queda, esparcido como un suicidio de altura,
no lo guardo en caja de terciopelo y cintas rojas,
lo que queda es mundano, sucio, visceral y grotesco,
está casi llegando a su fecha de caducidad,
por lo mismo no le doy cristiano envoltorio,
total, mejor lo dejo al sol soltando líquidos incoloros.
Pero no te entusiasmes, ni mucho menos te deprimas,
lo que queda es lo que ya está muerto,
no lo mataste, lo acuchilló el tiempo,
por lo mismo lo que queda, no te lo dejo,
me acompañará siempre, pero no muerdo si no me acerco,
no comerá de mi vientre si solo lo miro de reojo,
no puedo preocuparme de otro entuerto,
debo seguir preparando mi presente con total esfuerzo,
que quede superado el duelo latente,
para que el mañana esté listo para un nuevo encuentro.
Lo que de verdad retengo, es lo nuevo,
no lo que reparo, si no lo que creo,
y eso, seguirá captando cualquier señal,
sin ilusiones ni esperanzas, solo lo material,
pero tengo un secreto que tal vez desconoces,
se que llegará el dia en que me quieras encontrar,
no te prometo paciencia eterna, ni menos un matrimonio senil,
pero lo que tengo, dura lo suficiente hasta que quieras volver a mi.
Desprende
Ofrece lo que no puedes,
porque lo que tienes ya es mio,
de lo que quieres también tengo,
y si no quieres me lo quedo.
Ten en cuenta que esto no es un juego,
solo se juega cuando hay buen tiempo,
ahora los algodones,
están grises sobre el desierto.
Presiona por tener el cielo,
tal vez te regalen el mar,
presiona por tener el sol,
tal vez llegue un farol,
no te sientas engañada,
eso es lo que ocurre con los trileros,
no soy quien para juzgar,
también oficié de embustero.
No me creas un soberbio,
por fin vendo lo que tengo,
y no el humo de mi sombrero,
si quieres tu me buscas
y si no, aquí te espero,
que lo que era, sigue siendo,
aunque esté cubierto de resentimiento,
de olvido, desgano, desamor y desvelo,
aun existe, porque existimos,
y no ha sido, pero será,
confía, cuando nadie esté viendo.
Fugaz
Yo no te culpo,
ni mucho menos te aborrezco,
bueno tal vez eso,
pero no me disculpo.
Eras solo una sombra,
en las frias mañanas,
actitudes grandilocuentes,
y minima importancia.
No se como ni cuando,
ni que motivos tuviste,
pero decidiste jugártela,
donde el machismo diría que no te corresponde.
Hiciste tu jugada,
como hormiga en cámara lenta,
aguardaste paciente,
que los naipes cayeran.
Sabias que era tu momento,
en eso somos iguales,
sus ojos dicen todo,
y tu aprendiste bien rápido.
Ahora, pretendes de consejero,
siempre atento al anzuelo,
salpicas dudas con tus besos,
la seguridad no tiene consuelo.
El futuro se ha vuelto,
desesperadamente incógnito,
tal vez sonrías con tu presente,
pero todavía no doy el ultimo respiro,
pretendo rendirme cuando muera,
antes tengo un plan trazado,
que esto no es una competencia,
pero también tirare mis dados,
los que marqué hace dos años,
cuando eras un espectro,
y yo la felicidad,
ahora hecha memoria.
Rictus
El timbre exacto que marca tu voz,
cuando decides ponerte sincera,
y no miras a los ojos por vergüenza,
y te acusas de cobarde entre sollozos.
Yo sin creer lo que callas,
pensando que todo es un sueño,
esperando que tu pie dormido me mueva,
y despierte acariciándote el pelo.
Pasa mucho tiempo y sigo tieso,
ahora, que tenía todo resuelto,
ahora, que nacía el reino de lo cierto,
me sueltas y caigo en muerto.
No se si culpar a la demora,
al azar o al destino,
a la fatalidad de los signos,
como sea, da lo mismo ahora.
Pues el tatuaje a mano de mi vida,
que hace reventar mi presente,
pretende subsanar la cordura,
para ser un gusano quieto.
y nunca cuestionar tu respuesta
mientras me hierve la sangre el cuerpo.
Aún no se puede
Ser matiz y ser cornisa,
ser tangente y ser rizoma,
ser el angulo obtuso que se desprende,
ser el vértice de la nube anaranjada,
ser la presencia amortajada,
que las razones no comprende,
se enloquece con tu aroma,
y disfruta la muerte con tu sonrisa.
El eco del pasillo
La ocupación del frío,
morisqueta imberbe,
sentimiento de atroz consuelo,
penando el intercambio de almas.
La invocación etérea que desarmas,
mi alma, penoso desvelo,
sueño, la condición es no caerme,
destellos de risa, sangre de un estero.
La docencia perfecta,
miel para cien osos,
el resguardo de la presa,
la apatía del miedoso,
jerarquía tipo secta,
niebla espesa, ríe y fumo mientras toso.
El sentir del grillo,
la indolencia de las estrellas,
los curvados pasos de anillos,
lagrimas, repentinas manifestaciones bellas.
El contener la rabia,
los gritos de impotencia,
el mutis solista de la savia,
cuatro cucharadas, dosis de paciencia.
El frió de la despedida,
la esperanza del saludo,
critico,cerrando ventanas,
el ataque del corazón-escudo,
el terror de la salida,
la lucha perdida contra las canas.
Tu sombra tan ciega,
y tu espalda cansina,
se distrae con estiércol,
y las moscas de la noche revuelta.
Como vela sin cera,
como llanto falso de entierro,
cuerpo quieto en la tina,
y el espurio beso que nos ciega.
Descontextualizando el invierno
Salvajes flores,
arremeten suicidas contra el concreto,
personalizando las ansias de vencer,
y el temor a renunciar.
Tras las grises fortalezas,
aguardan pétalos de sal,
Hendidos en la mejilla de la perturbada soledad,
vuelta cascada de delirio y pereza.
Mientras,
La sonrisa hecha estela,
se presenta caminante,
en cada paso que elijo,
con indiferencia y ojos saltones,
como el cantar de un ave,
desprolijando mi atenta mirada,
rebelde y cansina,
que nunca aprendió, de reprocidad ni hastío.
La desfiguración de los sentidos,
el encierro inquietante,
la libido que desborda razones,
y vetustos mensajes,
que silban a mi espada,
recordandome la ciclicidad del infortunio,
y la venganza del karma.
Tal como las noches,
la sinceración es inminente,
el resultado etéreo,
tu respuesta difusa,
sabiendo que nunca hubo previo acuerdo.
Y quejarse del frió,
del viento,
de las hirientes nereidas,
que hielan el cuerpo,
del silencio y el valor de los pañuelos,
para evitar encontrarme,
con tu mirada y mis problemas,
de frente al tiempo.
Quite
Nothing,
but your pinkish lips,
our melted souls in the carpet,
and a smoking gun eating your hands.
A red wine glass,
creepies "why?´s" eyes,
9mm. bullet hurting my wall,
a third eye looking the sky.
Warped and limping before it,
love screams refusing the truth,
a two hour travell crossing the Estigia,
but Caronte was the JigSaw of the Crew.
Cold expressions, gangster paranoia,
sad melodies on a twelve-string cytar,
the Poe´s Crow standing up there,
hoping you still have my falling star.
But the counterfeit sweet words, perhaps my dying inside bug,
weep this story to the Gods, while my hearth lies quite on the floor.
Two birds
Two birds,
Uno blanco,
El otro ríe,
Uno vuela,
El otro lo atrapa,
Una lucha,
Con el tiempo los espectadores se dan cuenta que solo es una jugarreta,
Íntimamente han decidido olvidarse de dar la razón,
En vez de volar,
vuelan cometas.
Two birds,
De un disparo, uno manco,
De dos improperios, el otro casi fallece,
Se defienden,
se quieren,
se muerden,
olvidan de la vida y la verdad, el mapa,
Uno pía,
el otro hace que escucha,
Han decidido llegar juntos a la meta,
Una cuerda,
una viga y un cocktail,
Separados, sin saber de su sempiterna unión,
Uno cree su procedencia de por allá,
El otro hace 2 días sabe que son mellizos,
Tan solo se le ocurrió mirar al costado,
Uno rie, rie, rie, rie,
Solo se que no es verde.
Two birds,
La risa que provoque miel,
Frase robada,
Ambos dentro de un cuerpo,
La viga y la cuerda son reales,
Más no sus ilusiones de volar,
El bien y el mal se confunden,
Esto y aquello,
Aquel pensamiento no suponía ser maligno?,
Y este no pretendía superar la pena del enjaulador?
Si ya descubriste,
sus destinos y procedencias,
Humilde viajero,
Tendrás ambos,
menos el verde,
Tendrás solo la jaula,
Tendrás tantas ganas de reír,
Tendrás la mano empuñada,
evitando que se escape un sueño,
Me reirás, veras mi herida sangrante,
Veras plumas,
veras una estela en el viento,
Veras un par de figuras cruzando un arco iris,
Sabrás, que has llegado a tiempo,
Yo he llegado tarde,
sigan mis reglas,
coger mi brazo y llevarme al atardecer,
una ultima vista a mis ideas, mis sueños, mis ganas,
Two Birds,
Or maybe a hundred
Maybe just one,
or just the cage, the birdcage
Ambos giran su emplumada cabeza,
Ambos asienten al unísono,
Ambos saben qué significa mi mirada,
Los cuatro lloramos en silencio,
Culpamos a la vida, al mundo, al valor de los pañuelos,
Ya no hay viajero,
el viajero era yo,
Ya no hay sueños,
La jaula era yo,
Nada más que mi cuerpo vacío,
Sin ideas, sin sueños, sin ganas,
Ni siquiera el blanco,
menos aun el que rehusaba de su verde,
volvió.
Paradoja astral
Ya sabrás que hacer,
dijeron los poetas al soltar las cadenas,
mientras, se escabullía el sol, por temor a que le vieran,
pero la sombra de Lorca es grande y se encontró el escondite,
sin salida, se clavo un rayo en el corazón como símbolo de rechazo,
verla nunca sera tu maldición,
mas así mil veces mueras,
a que esperas? ya es tarde y tus ojos no deben encontrarse con los de ella.
Tu gran pecado ha sido esa exagerada grandilocuencia,
mostrad cuantos han escrito en tu nombre!,
traidor!,
te vendiste a hombres de guerra justificando la violencia,
con esa fingida sonrisa y tu cabellera de cobre.
Mientras tú, destruida por lobos con piel de ovejas viejas,
torturada por la ciencia,
encerrada por los genios,
destino de naves y profetas,
llorando mares, desolada, tras tus rejas,
harta de aguantar los golpes con dosis de paciencia,
obligada a deambular los cielos por milenios,
que nuestros cantos sanen tus heridas abiertas!.
Presagio celestial
Mas vale diablo conocido que por conocer,
dijo dios viendo a la bestia saltar la cerca,
cogiendo un rayo en su mano, aguardaba paciente,
en la puerta,
de un salto en la ventana irrumpió el azufre en carne y papel,
el omnisciente sabia que ya nada podía hacer.
"¿otra vez en el cielo?" dijo el blanco señor,
mas no tengo a quien acudir, contestó el vetusto ángel,
mientras el abrigo se sacaba,
"y deja ya ese rayo que a alguien puedes cortar",
dándole la mano, dios sintió de nuevo ese ardor,
que los padres sienten al ver que el hijo único se marchaba.
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