Yo no te culpo,
ni mucho menos te aborrezco,
bueno tal vez eso,
pero no me disculpo.
Eras solo una sombra,
en las frias mañanas,
actitudes grandilocuentes,
y minima importancia.
No se como ni cuando,
ni que motivos tuviste,
pero decidiste jugártela,
donde el machismo diría que no te corresponde.
Hiciste tu jugada,
como hormiga en cámara lenta,
aguardaste paciente,
que los naipes cayeran.
Sabias que era tu momento,
en eso somos iguales,
sus ojos dicen todo,
y tu aprendiste bien rápido.
Ahora, pretendes de consejero,
siempre atento al anzuelo,
salpicas dudas con tus besos,
la seguridad no tiene consuelo.
El futuro se ha vuelto,
desesperadamente incógnito,
tal vez sonrías con tu presente,
pero todavía no doy el ultimo respiro,
pretendo rendirme cuando muera,
antes tengo un plan trazado,
que esto no es una competencia,
pero también tirare mis dados,
los que marqué hace dos años,
cuando eras un espectro,
y yo la felicidad,
ahora hecha memoria.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario